En una nota anterior de este blog planteamos la necesidad de avanzar en la conformación de un Trade Point, una iniciativa que vengo impulsando como parte de mi trayectoria en internacionalización empresarial.
Ahora corresponde dar el paso siguiente: avanzar hacia un Trade Point integrado a una Plataforma de Integración Estratégica, capaz de responder a los desafíos actuales de la internacionalización empresarial.
Se trata de construir una arquitectura que conecte a las pymes con los mercados globales y al mismo tiempo, les proporcione herramientas de tecnología, identidad y confianza digital para desarrollar relaciones comerciales más sólidas y competitivas.
De la conexión internacional a la confianza
Nuestra experiencia histórica de Trade Point, iniciada en 1995 y continuada con la Red TPMnet en 1997, partía de una convicción que conserva plena vigencia: las empresas necesitan conexiones internacionales y herramientas concretas para acceder a nuevos mercados.
Hoy, sin embargo, el escenario ha cambiado. La digitalización permite encontrar empresas, identificar oportunidades, intercambiar información y establecer contactos en cualquier lugar del mundo. La inteligencia artificial amplía esas posibilidades mediante el análisis de mercados, productos, compradores y tendencias.
Pero hay una cuestión fundamental que no puede resolverse solamente conectando plataformas o subiéndose a una red, una conexión digital no garantiza que una operación sea segura.
Debemos contemplar también las condiciones de identidad, seguridad, trazabilidad y verificación necesarias para que esas conexiones puedan convertirse en relaciones comerciales confiables.
Una plataforma de integración: una puerta a las redes globales
Una vinculación y membresía de la Región con la Federación Mundial de Trade Point, permitiría explorar la incorporación a una red internacional y evaluar las herramientas, los servicios y las modalidades de cooperación disponibles.
Esa conexión puede ser importante para ampliar el horizonte comercial de las Pymes, facilitar contactos y estudiar oportunidades en distintos mercados.
Además, con ello, vamos a fortalecer la confianza en las relaciones que se desarrollen dentro de ese ecosistema, dentro de esa plataforma empresarial Pyme.
Para nosotros es estratégico sumar a Trade Point, que contiene acciones y actividades que comprenden desde programas de identidad, autenticación, ciberseguridad y soluciones vinculadas con blockchain y programas lo suficientemente avanzados que incluya desarrollos relacionados con la seguridad poscuántica.
¿Qué significaría esto en la práctica?
En el actual comercio internacional, conocer la identidad del interlocutor y comprobar sus credenciales es un componente relevante para reducir incertidumbres, al igual que para autenticar documentos, proteger comunicaciones y verificar la integridad de determinados intercambios digitales.
Además, nos permite analizar cómo incorporar trazabilidad y registros verificables a determinados procesos comerciales.
No se trata de afirmar que una tecnología elimina todos los riesgos ni de convertir la identidad digital en una garantía absoluta de cumplimiento comercial. La confianza también requiere controles, procedimientos, responsabilidades claras y evaluación de las contrapartes.
Una infraestructura de confianza e internacionalización para las Pymes de la Región.
Para una gran empresa y no hablar de una multinacional, desarrollar sistemas propios de verificación, seguridad y cumplimiento puede formar parte de su estructura operativa. Para una pyme, en cambio, acceder individualmente a capacidades especializadas puede resultar más complejo y costoso.
Una plataforma regional de articulación pública – privada, podría estudiar mecanismos compartidos para facilitar el acceso a herramientas de identidad digital y seguridad, de acuerdo con las necesidades de cada empresa y los servicios que finalmente se acuerden.
La posibilidad de contar con credenciales digitales verificables, procesos seguros de identificación y herramientas para autenticar determinados intercambios podría ayudar a las pymes a desenvolverse en entornos comerciales internacionales con mejores condiciones de confianza.
La diferencia es sustancial: no alcanza con que una empresa tenga presencia en internet; importa que pueda construir una presencia digital verificable, segura y reconocible para sus interlocutores internacionales.
La confianza como condición para el comercio del futuro
La evolución de la inteligencia artificial vuelve todavía más importante esta cuestión. En un entorno donde aumenta la automatización de las búsquedas, las comunicaciones y eventualmente determinadas operaciones, será necesario poder verificar no solo quién participa, sino también qué sistema actúa, con qué autorización y bajo qué responsabilidades.
Las tecnologías de identidad, autenticación y seguridad pueden contribuir a construir esa capa de confianza. Necesitamos de un desarrollo y un ecosistema de volumen global, relacionado con la identidad digital y la seguridad poscuántica, que nos ofrezca un punto de partida para explorar todas las aplicaciones posibles del mundo y el momento actual.
También será necesario para nuestras Pymes, establecer un esquema de gobernanza, criterios de protección de datos, responsabilidades institucionales y procedimientos de verificación. La confianza no depende únicamente de la tecnología: requiere reglas claras, transparencia y una gestión responsable.
Hoy no lo alcanzamos a dimensionar, pero esta arquitectura requiere confianza cuántica.
La dimensión cuántica agrega una perspectiva de mediano plazo.
La expansión de la inteligencia artificial, la digitalización de los activos y la interconexión de los mercados incrementan la importancia de proteger identidades, contratos, información comercial y transacciones.
La computación cuántica plantea, soluciones frente a riesgos potenciales para determinados sistemas criptográficos utilizados actualmente, por eso conviene preparar la infraestructura tecnológica para una transición hacia mecanismos de seguridad poscuántica.
El objetivo, es no limitemos a incorporarnos a las redes del mundo, sino que podamos construir una plataforma preparada para participar en ellas con identidad, seguridad, credibilidad y capacidad de generar negocios.
Alcanzan los instrumentos que tenemos a nuestro alcance, para el desarrollo actual de las Pymes
La respuesta es no, porque no podemos con los instrumentos del pasado con los que nos manejamos, transformar la estructura productiva y conectar a cientos de pymes con las oportunidades de una economía mundial que cambia todos los días.
El desafío es si estamos dispuestos a cambiar y si alguien se atreve a impulsar esos cambios. La cuestión central, es la planteada: ¿alcanza con los instrumentos que tenemos o necesitamos construir una nueva arquitectura de internacionalización?
Hoy, con la inteligencia artificial, la identidad digital, la ciberseguridad, la tecnología blockchain y las nuevas redes globales, las posibilidades de actuar son diferentes. También lo son las exigencias para quienes pretenden competir.
¿Qué instrumentos necesitamos construir?
Propongo pensar en cinco instrumentos de última generación:
1. Una plataforma de internacionalización sumada a Trade Point: Que articule territorios, empresas, bancos, cámaras, instituciones y organismos con las redes privadas internacionales, respetando sus respectivas autonomías.
2. Inteligencia comercial con inteligencia artificial: Para identificar nuevos compradores, analizar mercados, anticipar tendencias, conocer competidores y detectar oportunidades concretas para cada producto.
3. Identidad digital, confianza y ciberseguridad: Para que las empresas puedan acreditar su identidad, sus antecedentes y sus atributos comerciales mediante mecanismos digitales verificables y confiables.
4. Redes internacionales operativas: No solamente contactos o información, sino conexiones con distribuidores, importadores, comercializadores, socios estratégicos y plataformas capaces de abrir mercados.
5. Instrumentos financieros de producción y comercialización: Para vincular la capacidad productiva con el capital de trabajo, la logística, la distribución y el acceso efectivo a los mercados externos.
En un mundo que cambia las reglas de los negocios a una velocidad sin precedentes, las pymes necesitan dejar de competir con herramientas del pasado y acceder a la tecnología, la inteligencia y las redes globales que definirán los mercados del futuro.
Dr. Jorge Nelson Ripa