El camino es la Transformación, no el cambio

Y es así, opinaremos de la transformación, no queremos centrar nuestra nota en los cambios propuestos en la política y en la economía de Argentina.

 

Lo que queremos fundamentalmente, es poner de relieve y hablar de las transformaciones en el mundo de las relaciones económicas internacionales, que si no visualizamos con claridad, nos van a sorprender tal cual les sucedió a ciertos dirigentes, políticos y empresarios en el pasado, con la globalización.

 

Hay un juego transformador en el mundo, que está derribando a los diversos bloques económicos del pasado, que hoy están más en el papel, que en el mundo comercial y en las relaciones internacionales.

 

De algunos dirigentes, solo escuchamos propuestas y palabras de cambio y el camino no es el cambio, el camino es la transformación. Hay diferencias y no tan sutiles, entre cambio y transformación.

 

Y la diferencia más notoria, es que el cambio es alternativa y ruptura, para hacer algo distinto; la transformación es un avanzar, es hacer algo nuevo sobre la base de lo que tenemos. La transformación está más cerca de la adaptación; el cambio, es lo contrario. Y por eso, no nos sirve cualquier cambio, cualquier alternativa, lo que nos sirve es mejorar lo que tenemos, avanzar con propuestas  y no romper todo.

 

Necesitamos en Argentina, de dirigentes atentos y transformadores o quedaremos más rezagados, si claro, más aún de lo que estamos. Necesitamos de la inteligencia política – empresarial puesta en marcha, necesitamos de nuevos acuerdos comerciales bilaterales y nuevas relaciones para abordar lo que viene. Necesitamos una trasformación de características importantes, para lograr una verdadera internacionalización de las Pymes de Argentina.

 

Hay un profundo juego de intereses, de subsidios y barreras paraarancelarias usadas por muchos países y hay acuerdos que están resquebrajando a la globalización y al  multilateralismo. El juego de estos actores del comercio internacional, es protegerse o dominar, algunos lo hacen para no transformar sus ineficientes industrias y productores, otros abren mercados sin importar el cómo o el después y  lo hacen para monopolizar  y por eso hoy existen nuevos y muy fuertes jugadores en el escenario internacional.

 

Si solo vamos hablar, sigamos hablando de cambios y seguiremos haciendo y siendo más de lo mismo. Si queremos avanzar y hacer algo nuevo, lo que realmente necesitamos es transformarnos para marcar una diferencia entre el pasado y el futuro. No necesitamos cambios temporales, necesitamos transformarnos con una permanencia en el tiempo.

 

La transformación política, cultural y económica es la que producirá la anhelada y futura Argentina. Y por ello, resaltamos aquí, que se está gestando un mundo con nuevas transformaciones en  el comercio y las relaciones  internacionales.

 

Como lo de USA, es un gran dilema y misterio, pero que va por ahora en este camino transformador, pongamos como ejemplo, al mercado de China. Reiteramos un concepto, China no tan solo como algunos lo visualizan, es un gran mercado consumidor, sino lo que es más impactante, es un gran productor y  comercializador de productos y de  servicios. Que avanza paciente, pero sin retrocesos, en el camino de la trasformación de las relaciones globalizantes.

 

China, según todos los pronósticos, pasara a ocupar el primer lugar de la economía mundial y además del consumo, la producción y comercialización en grandes cantidades, revolucionó las relaciones internacionales, con acuerdos bilaterales, ejemplo: nuestro vecino Chile.

 

Pensemos, que solo compradores por internet, hoy China tiene incorporados más de un tercio de usuarios. Claro los usuarios de Internet, son más de 800 millones. Lo cual es más del doble de toda la población de USA y unas cientos de millones de veces mas, que los de Argentina y consumen electrónicamente, todo tipo de  productos y bienes.

 

La pregunta es cuanto, tenemos que transformarnos para poder ubicarnos en algo allí y la respuesta es inimaginable, por eso como hemos comentado en otras notas, no alcanza ningún cambio en nuestras Pymes, necesitamos de herramientas ya mencionadas en otras notas, verdaderamente transformadoras de nuestra realidad actual.

 

Hoy más que nunca necesitamos de la bilateralidad de las alianzas integradoras, entre producción y comercialización, en ambos sentidos. Hoy más que nunca necesitamos de la Asociatividad Empresarial Internacional. Hay que transformar nuestra estrategia comercial y de las relaciones económicas internacionales.

 

Lo que visualizamos no solo ha llegado, esta empezando a impactarnos, va en plena expansión y será lo que veremos en el futuro inmediato.

 

Hoy debemos trabajar, en lo que necesitan nuestros empresarios, más allá de la política. Y nuestros empresarios y fundamentalmente nuestras Pymes, necesitan de herramientas e instrumentos idóneos para enfrentar lo que viene.

 

Dr. Jorge Nelson Ripa

 www.ripa.com.ar

 

De qué cambio hablamos.

Durante estos años y épocas pasadas, todos nosotros, actores sociales de esos tiempos, vivimos de manera diferente nuestro acontecer y nuestras vidas.

Las que pasaron, fueron décadas perdidas, desperdiciadas o solo tal vez diferentes, distintas. Y las que vendrán, lamentablemente no terminamos de soñarlas para definirlas.

Sabemos, sentimos y percibimos a diario que es necesario, imprescindible un cambio. Hay mucho, tanto por cambiar, pero parece que no sabemos por dónde empezar. Muchos se resisten y seguramente porque en estos años a algunos les fue mejor. Pero si hacemos un balance, de tantas palabras y tantos hechos vividos, debemos concluir que no fueron tiempos buenos.

Desde los 90 para acá, nuestros dirigentes prometieron grandes cambios, planes por 30 años, que renovaban antes de cada elección. Empobrecieron una Argentina que debería ser varias veces rica, poderosa como pocas y con generaciones viviendo otros momentos y con grandes posibilidades. Ya estamos llegando al 2020 y seguimos igual o quizás varias veces peor.

Estamos “adormecidos” como sociedad y ello es porque ahora todo lo que sucede a la mayoría le da igual, se agotaron en sí mismo y no los conmueve ni la inseguridad, ni la inflación, ni la falta de empleo, ni los grandes endeudamientos futuros. A ese laburante de toda la vida, a ese que nada le fue fácil, pero que no formó parte de la dirigencia que se enriqueció, le cuesta cada mañana levantar los brazos y esos son mayoría.

Se puede cambiar esta realidad, si claro y no se necesitan tantas promesas, solo necesitamos una dirigencia política de definiciones claras, honesta, de liderazgo firme, de hechos, no de palabras. Necesitamos que los nuevos dirigentes dejen de pensar en sus bolsillos y piensen en el futuro. Necesitamos dirigentes éticos y con fuerte compromiso social.

Lo único que hoy escuchamos es de nuestro enorme agujero fiscal, que esa es la madre de todos nuestros problemas, que se debe reducir y achicar. No se habla más de inversiones reales y de nuestra falta total de ingresos genuinos.

Para salir de esta trampa y entramado de telaraña que nos tejieron, no hay otra opción que apuntar a una economía de crecimiento y desarrollo, para que nos ingresen las divisas que necesitamos. El camino no puede ser reducir, achicar, despedir y buscar más endeudamiento, solo para pagar intereses.

Debemos crecer, esto es crear riqueza y fundamentalmente recreando un potente mercado local y de la mano de las exportaciones.

No coincidimos en la mayoría de las nuevas propuestas, para relanzar las Pymes o producir un nuevo cambio a la Ley de Pymes, porque todo lo propuesto apunta a lo financiero, como tal, un nuevo régimen de financiamiento y mercado de capitales; o dar por supuesto que nuestras Pymes todavía funcionan más o menos bien y entonces quieren fomentar al empleo registrado, o visualizan fácilmente que pueden exportar así como así y/o ponen en práctica un programa de Exporta Simple y la Ventanilla Única del Comercio Exterior. Y todo esto, esta bien ayuda, pero no cambia estructuralmente nada.

Y no coincidimos, porque solo manifiestan un anhelo y dicen que la clave es integrarse al mundo. Pero del cómo se hace todo esto o a quienes alcanzan estas propuestas, que luego quedan en letra muerta nada dicen. Este no es el camino, ya se hizo muchas veces, esto es más de lo mismo y correrá la misma suerte, que anteriores intentos.

Este recorrido único elegido son cambios temporales, tal como creer desde hace muchos años que  la mejora en la competitividad, se consigue solo devaluando. No es así y lo hemos repetido, hay que cambiar esa visión totalmente, hay que implementar otros programas. La forma y los modos de comercializar cambian rápidamente en el mundo.

El mundo cambio, los mercados internacionales cambiaron, los bloques económicos y la globalización pierden peso, hay otra realidad y entonces aquello de integrarse al mundo no alcanza. Eso no es internacionalización empresarial.

El camino es instrumentar un urgente programa de shock; un programa que cambie el rumbo económico y tenemos a mano nuestro potencial, solo debemos  despertarlo con programas de avanzada, modernos y eficientes. Un programa de desarrollo local de Pymes e Internacionalización en serio, de las mismas en el corto plazo. Una apuesta a lo económico sobre lo financiero.

En muchas otras notas hemos señalado los programas que hay que desarrollar. Hablamos de programas, no de medidas a corto plazo, hablamos de asociatividad internacional, no de fomento, ni de financiamiento.

Tenemos un potencial adormecido, nuestras Pymes y allí está el crecimiento. Necesitamos que los jóvenes dirigentes de hoy, aprendan del pasado y que sobre los temas financieros, existe una economía real, del cual nuestro País era abanderado.

Ustedes, jóvenes dirigentes de hoy, son los actores sociales de su tiempo y de ese 2050 que vendrá. Van a necesitar, un Estado Moderno, eficiente y dinámico, no llenos de burócratas y amigo de los ajeno; van a necesitar un sector productivo y Pymes, que asuman los nuevos programas internacionales, procesos y técnicas, como variable imprescindible para su crecimiento.

Levanten banderas de cambio de rumbo económico, con fuerza, sin prejuicios y sin miedos. Propongan políticas de estado para los próximos, por lo menos 30 años y no bajen ninguna, porque si el nuestro, fue un tiempo de avanzada tecnología, ustedes vivirán el tiempo de la muerte de todos los viejos paradigmas, entre ellos el de un Estado ineficiente y la muerte de las empresas sin planificación en la gestión.

Jorge N Ripa

www.ripa.com.ar

 

 

 

Internacionalización Pymes de Argentina

 

Las Pymes de Argentina, como las de cualquier parte del mundo, no son, ni buenas, ni malas; son mayoría. Cada Gobierno de turno, podrá cambiar sus políticas tributarias, impositivas, subsidiarlas en más o en menos, beneficiarlas o no, categorizarlas y caracterizarlas. Pero lo que hay que tener muy presente es que para su desarrollo, debemos “internacionalizarlas”.

Este cambio en su definición y concepto, debería ser primordial, casi una Política de Estado.

Nos falta esa agenda y solo cuando logremos la internacionalización de esa mayoría, lograremos el ansiado cambio económico en Argentina. Todos los sectores, incluido el Gobierno que empuja al cambio de nuestra economía, junto con la oposición, deben sentarse en una mesa común, para pensar el futuro de nuestras Pymes, de lo contrario, seguiremos improvisando políticas temporales modificables a gusto.

Al no existir una consensuada Política de Estado, que asuma su internacionalización, en  las Pymes, siguen demoradas las decisiones de inversión y no hay claras políticas de aliento a su desarrollo.

Pero antes de avanzar en nuestro análisis y de tratar de crear conciencia en potenciar una política de Estado para que las Pymes trasciendan fronteras, nos tenemos que poner de acuerdo en que si bien con la Ley 27.264 de Pymes, tenemos un marco regulatorio para su tratamiento, fundamentalmente tributario, faltan normativas complementarias, que ayuden a su desarrollo. De allí que, proponemos incluir todo lo relacionado con la internacionalización de las Pymes.

Todas las voces, desde el Gobierno y la oposición, coinciden en señalar, aun con diferencias en porcentuales, que las Pymes, generan entre el 60 y el 70% del empleo. Y todas las voces, proponen beneficios para las Pymes. Hay que sacar la mirada de sectores e intereses y ampliar la política de Estado a todas las Pymes y en nuestra necesidad de cambios de nuestra economía, poner el esfuerzo extra, en aquellas, que dan el salto cualitativo por su innovación, avanzada tecnología y la agilidad para adaptarse a los cambios que nos propone el mundo.

Y lo dijimos y no nos cansamos de reiterarlo desde hace años, en cada nota u opinión, debemos “internacionalizar” nuestras Pymes y dotarlas por ley o por normativas específicas de nuevas herramientas, tales como el comercio electrónico, los fideicomisos internacionales de producción y comercialización, la asociatividad empresarial internacional y otras más, porque todas nuestras Pymes, no exportan más del 9 % de su total producido, mientras que índices de la Unión Europea, nos muestran a sus Pymes exportando alrededor del 30 % y en el Sudeste Asiático más cerca del 40%.

Cuando incorporemos nuevas herramientas e instrumentos, como el concepto de internacionalización, podremos ayudar a las Pymes de Argentina, a desarrollar todo su potencial, no tan solo con las reiteradas ferias y misiones comerciales, apuntando siempre a los muy difíciles mercados de China e India, que tienen por ahora escala casi inaccesible para nuestras Pymes, sino que podemos apuntar a mercados no tradicionales, como algunos del Sudeste Asiático, Sudáfrica o África del Norte, como Marruecos, Túnez, Argelia y otros del Norte de Europa, que son importantes importadores con intereses compartidos con nuestras Pymes, más allá de continuar exportando a nuestros tradicionales mercados de América latina y Europa.

Incorporar la “internacionalización” como concepto de cambio en la ley de Pymes o en las normativas afines, nos lleva a cambiar nuestro foco de interés. Debemos apuntar a nuevos mercados del mundo, a países que se presentan como nuevos nichos de mercado y que ofrecen nuevas oportunidades. Para ello debemos contar con nuevas herramientas e instrumentos de negociación, así podremos sumar potenciales asociados, con escalas adecuadas, para instrumentar programas como los de asociatividad  empresarial internacional.

La muy demandada competitividad de nuestras Pymes, va más allá de dólar alto, subsidios, protecciones, restricciones, aranceles y varios más. La competitividad también consiste en nuevas herramientas, instrumentos adecuados, alta tecnología, gestión empresarial adecuada e información. Eso es también política de Estado, para el cambio

La altísima perdida de nuestras Pymes exportadoras en los últimos años, se debió no tan solo a los problemas de competitividad, sino también a la falta de un cambio de las políticas de Estado. Es cierto, no hay capacidad financiera que aguante, pero tampoco hay políticas de internacionalización adecuada. El cambio debe ser innovador y permanente en el tiempo. La inteligencia comercial no solo se la debemos pedir a nuestras Pymes, se la debemos pedir al Estado.

Los nuevos legisladores, desde el Congreso, conjuntamente con el Gobierno, deben ayudar a planificar el futuro, a ellos les demandamos los cambios prometidos; a ellos demandamos una política de Estado para el futuro de nuestras Pymes. Allí radica todo el mayor potencial del futuro de Argentina, ni en las grandes empresas, ni en grandes endeudamientos, ni en arbitrarios subsidios.

Pensar en el desarrollo de nuestras Pymes y en hacer de la internacionalización de las Pymes una política de Estado, es deber de todos. Hay cifras y números que lo certifican, hay índices que nos dicen que en Argentina hay más de 600.000 empresas, pero lo más interesante es que más del 95 % de ellas son Pymes. Por eso dijimos, ni buenas, ni malas, son mayoría.

En la internacionalización de las Pymes, esta la clave de su crecimiento y su desarrollo futuro. En nuestro mundo globalizado, hoy totalmente digital y en los portales digitales de comercio, que pregonamos e instrumentamos desde 1995  esta su potencial. Hay un mundo nuevo para nuestras Pymes, hay que ir por él.

 

Dr. Jorge Nelson Ripa

www.ripa.com.ar

 

Nuestros dirigentes, nuestro silencio. Nuevos Tiempos

Nuestro silencio desde hace mucho tiempo, está próximo a estallar, ya hay ganas de gritar, pero fundamentalmente tenemos paciencia. Si tal cual, esa es la palabra, porque desde hace mucho, nos mantenemos pacientes y en silencio frente a los nuevos tiempos prometidos desde siempre, que no vemos, ni sentimos y que no palpamos.

Y vamos a aclarar rápidamente a cualquier lector desprevenido, que no hablamos de tal o de cual dirigente, actual o del pasado, de aquí o de allá, hablamos de los dirigentes de siempre, de esos que no aceptan los nuevos tiempos.

Soñamos y queremos ver esos tiempos plasmados en realidades y seguimos dándonos aliento de que ya vendrán, que se acercan, que llegarán en cualquier momento, pero esos ansiados nuevos tiempos, se hacen esperar.

Es que desde hace mucho, cuesta encontrar aciertos en nuestra dirigencia. Hay pocas ideas nuevas y de ninguna manera encontramos propuestas superadoras. Es todo un poco más de lo de siempre, en todos los ámbitos y en todos los sectores.

¿Que nos está haciendo falta en nuestra Argentina? Que nos está faltando para pasar del pesimismo al optimismo? Que hace falta para que se concreten los sueños y anhelos de miles de millones de ciudadanos excluidos?

Lo que nos está haciendo falta es una honrada y comprometida dirigencia: política, empresarial, profesional, obrera. Dirigencia que rompa el silencio, ese que aturde, produciendo hechos, que cambien los tiempos.

Hablamos de la mayoría de los dirigentes, hay algunas honrosas excepciones, pero son muchos los que no están a la altura de los nuevos tiempos y de los nuevos desafíos. Necesitamos con urgencia una nueva dirigencia  con una visión superadora. Dirigentes, con ideas nuevas, pero que también escuchen a la gente.

Actualmente nada distingue tanto y de modo más asombroso, el tiempo que nos toca vivir, que la avanzada tecnología, la interacción diaria y la aparición de las redes sociales, lo cual lleva inexorablemente a pensar en nuevas estrategias políticas y empresariales con nuevas instituciones que nos contengan a todos.

Todos los ciudadanos, en más o en menos, podemos competir en igualdad de condiciones. Todos podemos soñar e imaginar los nuevos tiempos; el desafío de una nueva integración social y nuevas reglas política, empresarial y obrera, pero con lo que no podemos luchar, es con la corrupción, con la falta de intereses mutuos y con el egoísmo personal.

Demandamos dirigentes de todos los sectores, sin exclusiones, que comprendan los nuevos tiempos, que sientan en carne propia, las necesidades de la gente.

Dirigentes preparados para estos tiempos, donde la intercomunicación y complejidad de las modernas y desafiantes innovaciones tecnológicas y el acercamiento de las culturas, donde cohabitamos ciudadanos globales, son los cambios que chocan con un relato del pasado.

La gente mantiene la paciencia y el silencio. Pero la historia nos señala que a la gente es difícil doblegarla tan solo con relatos y promesas. Somos muchos los militantes del cambio y de los nuevos tiempos, no queremos quedarnos callados y ser luego sobrevivientes de un relato temporal. El relato que fuere, ese relato prometedor de siempre, que va mutando con los tiempos, pero que no transforma la realidad de la gente.

Por eso, queremos e insistiremos ante nuestros “dirigentes”  de aquí y de allá, en la necesidad de cambiar y seguiremos exigiendo modificaciones de conductas y apoyaremos nuevas propuestas.

Y esta demanda, esta exigencia, no la hacemos por nosotros, la hacemos por nuestros hijos. No la hacemos ni por poder, ni por política, ni por pertenecer, ni por compartir su riqueza. Nosotros queremos generar otros tiempos, nosotros demandamos otros tiempos.

Necesitamos dirigentes, en todos los sectores, en el lugar y momento que les toque actuar, que comprendan los derechos universales a la salud, a la alimentación, a la educación, a la seguridad. Dirigentes que luchen contra la exclusión social, que luchen contra la pobreza creciente, contra la desigualdad, contra la desnutrición, contra el hambre  y la mortalidad infantil.

Se irán estos dirigentes, como ya se fueron algunos y vendrán otros, pero lo que no podemos permitir, es que lleguen con esta visión que hoy tenemos de ellos, “son y fueron en su mayoría, más de lo mismo”, porque no logramos hacerles entender que el verdadero flagelo social, es ese relato y visión del pasado y es el que los aleja de la gente.

Los dirigentes actuales y los que vendrán, deberán pensar que “nuestro silencio”, estalla en cada uno de nosotros y está por dar un grito que demandan nuevos tiempos, en los cuales, en nuestra Argentina sea digno vivir.

Jorge Nelson Ripa

www.ripa.com.ar

Centros de Desarrollo Empresarial en Mendoza

Escuchamos diariamente que en forma acelerada y continua se cierran Pymes y empresas familiares. Algunos culpan a las importaciones, a la apertura económica, a la falta de competitividad, a la baja productividad, al dólar barato y argumentan otras docenas de razones. Y por otro lado escuchamos que van reacomodando la economía y en poco tiempo se verán otros resultados, porque se está haciendo lo correcto.

 

Sin dejar de escuchar a unos y otros, debemos pensar en positivo, buscando una salida y por los argumentos que fueran y tuviera quien tuviera la razón, además de todo eso y mucho más, a nuestro entender, a las empresas, fundamentalmente a la Pymes les falta información, les falta integración, conocimiento y también contactos. Estas son solo algunas de las materias pendientes.

 

En Mendoza, nosotros desde hace un tiempo dijimos, que era necesario conformar, si no es posible por temas presupuestarios en cada Municipio, en cabeza de cada Oasis productivo, los Centros de Desarrollo Empresarial.

 

Estos Centros, apuntados al Desarrollo Empresarial, debe ser la oficina externa de cada Pyme, en ella deben encontrar el apoyo y se les debe brindar los servicios y  tecnología de punta, los contactos regionales y globales, para que los acerquen con los comercializadores, con los inversores, con otros productores, con distintos programas y redes globales de información. Deben encontrar propuestas de nuevas alternativas de integración, nuevas formas de participación y conocimientos sobre moderna gestión empresarial. Deben encontrar el asesoramiento adecuado y actualizado sobre todas aquellas formas modernas de integración, llámense fideicomisos productivos o de comercialización, consorcios regionales y todos los programas de Asociatividad Empresarial Internacional.

 

Estos Centros de Desarrollo Empresarial, son los que nos permitirán encontrar “el camino del crecimiento” y sortear los difíciles momentos de reacomodamiento de la economía, porque allí las Pymes encontraran una alternativa y salida al inexorable camino que actualmente las lleva a desaparecer.

 

Entre otros servicios, los Centros de Desarrollo Empresarial de Mendoza, deben brindar:

 

  • Información comercial y facilitadores de encuentros de las empresas locales, con las empresas Regionales y Extranjeras relacionadas con exportaciones e importaciones.

 

  • Apoyo técnico a las empresas, a través de información comercial actualizada sobre oportunidades comerciales, oferta exportable de bienes y servicios desde y hacia cualquier lugar del mundo.

 

  • Información a Profesionales, sobre servicios disponibles en el país relacionados con el comercio interno y

 

  • Prestación de asistencia técnica relacionada al comercio y la inversión.

 

  • Servicio de telecomunicaciones como correo electrónico, teleconferencias y comercio virtual.

 

 

Entre otras acciones, los Centros de Desarrollo Empresarial de Mendoza, deben promover:

 

  • La competitividad en las diversas cadenas productivas, interrelacionando permanentemente a los profesionales, comerciantes, productores, industriales y empresarios, por ejemplo agroindustriales con los pequeños y medianos productores.

 

  • Consultoría sobre incubadoras de empresas, a fin de integrar toda la cadena de producción, venta y comercialización, dándole valor agregado a cada componente, privilegiando las relaciones de abastecimiento a escala local.

 

  • Acciones de Asociatividad Empresarial Internacional, a fin de procurar la búsqueda de inversores entre comercializadores y productores nacionales y extranjeros, con nuestros productores, consorciados o integrados.

 

  • Acciones colectivas de integración en Redes de compras, Redes de proveedores y Redes de comercialización.

 

Entre otros objetivos, los Centros de Desarrollo Empresarial de Mendoza, deben profesionalizar la gestión empresarial:

 

  • Diagnosticando sobre los servicios que requieren las empresas.

 

  • Ampliando las oportunidades comerciales de las empresas locales, dirigiendo los esfuerzos a mercados no tradicionales, de mayor valor agregado, en lo interno o externo.

 

  • Integrando a distintos sectores de la economía en una estrategia exportadora común con objetivos a mediano plazo.

 

  • Aunando esfuerzos con aquellos sectores que tienen un desarrollo avanzado, para sumarlos al Centro.

 

  • Estudiando la demanda potencial de servicios de información interna.

 

  • Determinando los servicios esenciales y aquellos que se incorporarán de acuerdo al crecimiento y desarrollo empresario local y regional, impulsando la participación de empresas para integrarlas a los Centros.

 

  • Aunando esfuerzos con otros Organismos públicos y privados en desarrollar una política coordinada de Promoción.

 

 

Dr. Jorge Nelson Ripa

www.ripa.com.ar

Un camino diferente – AEI

031

 

“Vamos por el futuro, transitemos un camino diferente”, esa parece ser la consigna, a la que tenemos que sumarnos en el presente, dejando atrás un pasado, que no nos deja otra alternativa.

Nuestra humilde, aunque experimentada visión de la realidad, que por supuesto, no es una verdad revelada, ni nada por el estilo, nos da un firme convencimiento, somos los argentinos propensos a repetir los errores del pasado y parece que a varios los encuentra desprevenidos.

Hay que transitar un camino diferente. Hay que buscar nuevas oportunidades. Dejar atrás las mismas prácticas, métodos, herramientas y programas. No podemos permitirnos más, cambiar solo algunos nombres, usar otros apellidos, pero seguir haciendo más de lo mismo. La globalización arrollante de los 90 viene cambiando nuevamente y la realidad nos muestra esos cambios.

Ya sabemos muchas cosas y tenemos diagnósticos sobre otras: lo primero, lo caro que estamos en nuestro país, fabricar y/o comprar al por mayor o menor a nivel local versus importar es, nuevamente y como en la década del 70/80 una obviedad. Día tras día, observamos que las exportaciones en casi todos los sectores de nuestra economía se van degradando, por diversos motivos: nos falta cantidad con la calidad adecuada, tenemos alta presión impositiva, falta de insumos alternativos, no hay capital de trabajo, tenemos enormes costos de logística, no hay inversiones en programas sanitarios, la expulsión y desaparición de actores económicos por falta de competitividad y de productividad es alarmante y carecemos de valor agregado en nuestra producción primaria.

También tenemos claro, que si todo este combo los subsidiamos, como se hizo, no hace mucho tiempo en el pasado reciente, tenemos un suicidio anunciado y si en el presente lo dejamos al libre mercado, con políticas macro, nos ahogamos en la pobreza y en la exclusión.

Hay que buscar ese camino diferente, por el cual transitar al futuro. Para ello entre otras hay muchas alternativas, nosotros hoy en la presente nota, queremos rescatar dos de las cuales hablamos desde hace muchos años y lo que en muchos lugares del mundo está transformando el comercio internacional, la Asociatividad Empresarial Internacional y el Comercio Electrónico Virtual.

La primer denominación, la de Asociatividad Empresarial Internacional, nos permite definir con mayor claridad y precisión, las nuevas relaciones entre empresarios, de diferentes orígenes, de diferentes países y costumbres y nos permite precisar las nuevas y distintas etapas de las relaciones internacionales, que inevitablemente, se deben producir, para poder integrarnos al mundo y por ende crecer.

Nosotros no hablamos ni de subsidiar, ni de integrar productores entre sí, ni de cadenas, ni de préstamos. Nosotros hablamos de “asociar” a nuestros productores en capacidad de exportar o a nuevos emprendedores, pero sin capital, ni posibilidad de inversión alguna; con comercializadores y distribuidores internacionales, que si tienen los mercados, el capital y los recursos. Mediante la instrumentación legal de los fideicomisos de producción y de comercialización.

Lo que necesitamos ahora, es el capital o la inversión y la forma de obtenerlo, no es subsidiando, ni prestando y/o endeudándonos. Lo que necesitamos es asociar a nuestros productores, emprendedores o Pymes del sector que sea, con los comercializadores o distribuidores, que están en el mundo, sean empresas o individuos.

Lo instrumentaremos mediante un fideicomiso de producción y comercialización, donde ambos: los productores, emprendedores y nuestras Pymes, juntos a los comercializadores y distribuidores serán los fiduciantes y beneficiarios. Los bancos o fundaciones de bancos o  fondos de inversión, que participen en el negocio, serán los fiduciarios.

Tenemos que empezar ya, con la implementación de programas que nos lleven a transitar un camino diferente. Si no podemos cambiar de  modelo productivo, adoptemos a una forma de producción y comercialización distinta, esto es asociada.

Vamos por el otro ejemplo y la concreción de un segundo programa que necesitamos ya mismo. Esto es, un “Portal de Comercio Electrónico Empresarial Argentino”.

No tenemos en Argentina, desde lo gubernamental, ni mixto público – privado, sea a nivel nacional o provincial, un programa que trabaje abiertamente, mediante un Portal de ofertas de productos y carecemos por tanto de que las empresas, sumen sus catálogos virtuales, preparen desde cada lugar y rincón de la Argentina, paginas o blog, on line.

Desde los 90 bregamos por ello, fracasando en nuestra predica. Sin embargo, allá también por los 90, nació un privado, que llamo a su programa “Alibaba” y lo transformó en una empresa de tal magnitud y riqueza que hoy no solo cotiza en la Bolsa de Nueva York, sino que ha llamado la atención de Gobiernos y de distintos fondos internacionales de inversión.

Por eso, un adelantado, en esto de salir al mundo y asociar a sus empresas con el mundo, como lo es Chile y con el  propósito de que más empresas chilenas se sumen a las plataformas digitales para la comercialización internacional de bienes y servicios, firmo un acuerdo, desde ya con grandes preferencias, sobre las individuales, para las empresas chilenas a través de ProChile con Alibaba.

Por eso y mucho más, es que necesitamos en Argentina y/o por lo menos a nivel provincial, en Nuestra Mendoza, un Portal de comercio electrónico, que aliente a la internacionalización de nuestras Pymes.

Con esa determinación clara de transitar un camino diferente y adoptando en principio estas dos alternativas y programas, vamos a avanzar al futuro. Porque aquello por lo que militamos desde 1995, no solo ha llegado a nuestra puerta, está hoy en su apogeo y en plena expansión y será lo que veremos en los próximos años.

Hoy debemos trabajar, en las herramientas, que necesitan nuestros empresarios, más allá de la política y nuestros empresarios y fundamentalmente nuestros emprendedores y Pymes, necesitan de herramientas e instrumentos idóneos para enfrentar la globalización, en su aspecto de hoy y con la cara de los cambios que se ven venir en el corto plazo.

 

Dr. Jorge Nelson Ripa

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https://www.facebook.com/ripainternacional/

 

Arexit…

Argentina y su salida del Mercosur

Es difícil, plantearlo para nosotros. Claro que es muy difícil, porque siempre fuimos grandes impulsores del Mercosur, hicimos mucho por la integración y trabajamos por ello. Misiones comerciales, acuerdos con Sebrae, ciudades hermanas, una red en común de comercio electrónico y múltiples tareas, con numerosos viajes a distintas ciudades en Brasil, Uruguay, Paraguay y luego a Perú, Bolivia y Venezuela. Conferencias, seminarios y charlas.

Y esto es, porque siempre creímos que a la globalización se la enfrentaba trabajando así, en bloque. Aun con la siempre denominada Unión Aduanera, en perfección, sin una moneda en común, con muchos protocolos y asimetrías. Quizás demasiadas.

Nuestro Mercosur nació formalmente el 26 de marzo de 1991 con la firma del Tratado de Asunción por parte de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, pero en realidad, hay que remontarse a más de 30 años, esto es cuando se rubrico el acuerdo en 1985 entre los presidentes Raúl Alfonsín y José Sarney. Luego de distintas formas se asociaron Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú.

Pero hoy y a  menos de 24 horas del denominado “Brexit” donde mediante un referéndum,  el pueblo del Reino Unido decidió la salida de la Unión Europea, nos preguntamos como lo venimos haciendo hace un tiempo, habrá llegado la hora de un “Arexit”, habrá llegado la hora de que Argentina, discuta, plantee seriamente  y en su momento, será la hora de llamar a una consulta popular sobre una eventual salida de Argentina del Mercosur?

Habrá llegado la hora en esta abrumadora globalización que evidentemente, no sabemos enfrentar con claridad, que podamos negociar alianzas de libre comercio con quien queramos. Así sea, con el bloque de cooperación Asia Pacífico, o con la Unión europea, o con los que la rompen ahora y /o con el mismo Estados Unidos.

Lo del Mercosur lamentablemente, sirvió más a la política que a los negocios. Si, tal cual, aunque moleste a  algunos o muchos, más de política, que de negocios interempresariales. Allí con UNASUR y PARLASUR.

Las asimetrías, se transformaron con el tiempo en verdaderas fisuras y entiendo se perdió con tanta política, una identidad de bloque. Aquel soñado mercado común, el cuarto del mundo por su potencial, quedo siempre en un acuerdo aduanero para los empresarios. Reiteramos su crecimiento fue más político que económico – empresarial.

No propiciamos economías menos proteccionistas. No para nada, solo hablamos de generar más negocios a nuestras pymes, los grandes se salvan siempre, con más o menos Mercosur y ellos siempre hicieron negocios en el Mercosur, no hace falta dar nombres.

Quizás no coincidamos, pero se nos llenó de política aquel sueño y no estamos mejor económicamente, salvo algunos países de la región bloque estamos varios años con tasa de crecimiento negativas.

Y si políticamente se oponen al “Arexit”, habrá que cambiar muchas reglas urgentemente, para no quedarnos atrás. Nos devora la globalización y en unos años más nos arrepentiremos de ello. Lo dijimos, demasiadas asimetrías y nuestro sector agrícola muy desprotegido. Tenemos en común más productos competitivos y muy pocos complementarios, da para pensar o no?

Quizás la historia está cambiando, porque privarnos de analizarla? Quizás llego el tiempo de que la política se dedique a la política y los empresarios a los negocios. La pobreza ya vimos no se la combate con política, hay que dar y generar trabajo. Tenemos que despertar a la fuerza empresarial, lo más lejos de la política y lo más cerca del mundo. Busquemos, discutamos las condiciones para ello.

Quizás llego la hora de sincerarnos. Quizás llego la hora del “Arexit” o por lo menos de sentarnos a discutir seriamente los temas de integración con crecimiento, de lo contrario la pregunta obligada es, así como estamos, nos sirve?

Dr. Jorge Nelson Ripa

www.ripa.com.ar

Estrategias para Internacionalizar a Mendoza

MANOS ASOCIADAS

Estrategias para Internacionalizar a Mendoza

Nosotros, desde hace ya mucho tiempo, pedimos cambiar ciertas cosas y alguna vez, dijimos, en Mendoza somos militantes del cambio, en todo lo que refiere a su internacionalización.

Nunca propusimos empezar todo de nuevo. Hay que corregir y seguir. Prometer o intentar cambiar todo, no sirve.

Y antes de empezar a prometer, hay que tomarse un tiempo, para estudiar, analizar y formar equipos. Trabajar mucho, para ver qué es lo que hay que cambiar y para continuar con lo que se hizo bien.

Hay mucho para pensar y hay sin duda muchas estrategias para analizar. No es tiempo de prometer nuevas epopeyas, recorriendo los mismos caminos.

Es tiempo de fijar estrategias acordes para lograrlo, sin demasiado palabrería diaria en los medios, ya no hay lugar, para más marketing, ni maquillaje político.

Nosotros proponemos, opinamos y tenemos nuestra propia visión de cómo debemos proceder para fijar las estrategias de internacionalización de Mendoza, a fin de llevarlas a cabo en el tiempo, como políticas de Estado.

Hoy seguimos mirando, como hace años, solo al Mercosur e internacionalizar a Mendoza es mucho más que ello.

Necesitamos ganar nuevos mercados, pero no por ello, descartamos de plano todo lo que se hizo y lo que se viene haciendo.

Coincidimos en algunas acciones y políticas de la Administración de Nuestra Mendoza y no en otras, pero siempre respetamos el derecho, de aquellos que fueron elegidos para conducir y su forma de hacer las cosas.

Aun así, seguimos proponiendo y opinando. No estamos de acuerdo con algunas políticas implementadas. Todo tiene que tener un objetivo planificado, porque se han hecho muchas cosas interesantes para internacionalizar a Mendoza, pero muchas de ellas, son para ciertas y exclusivas empresas, pero no para su mayoría.

En Mendoza, existen muchos entes mixtos, que pueden estudiar y aportar conocimientos, propuestas y programas, de cómo internacionalizar a Mendoza, juntamente con las Universidades públicas y privadas.

Nosotros propusimos y continuamos proponiendo y presentamos programas. Nosotros opinamos, más allá, de si se nos tuvo alguna vez en cuenta o quizás nunca. Nosotros trajimos a Mendoza, en 1995 un programa internacional con herramientas e instrumentos para, entre otras cosas, internacionalizar a Mendoza e insertarnos en el mundo. Ese programa era Trade Point Mendoza.

Muchos apostaron a su fracaso y hoy seguramente lo lamentan.

En Mendoza, se aposto y quizás demasiado a entes mixtos, “con programas locales para conquistar el mundo”, con altos presupuestos del Estado, aportados por años a ciegas, sin demasiada o ninguna rendición de cuentas, cambiando directores y gerentes en cada administración, sin continuidad de políticas, se abrían oficinas en el mundo y luego se cerraban sin explicación; se viajaba mucho y se concretaban pocos negocios.

Nosotros todo lo contrario, apostamos, por insertarnos en un programa internacional, con muchas alianzas en el mundo, que tuviera una pata local y continuidad en la gestión.

Nosotros seguimos apostando por hechos. Y por eso fijamos concretamente como estrategias a discutir: los programas de Asociatividad Empresarial internacional; la conformación de Fideicomisos mixtos de producción y de comercialización, con cadenas de distribuidoras y comercializadoras del exterior y entre otras acciones; un Portal de Comercio Electrónico con catálogos virtuales, de productos y servicios, de ofertas y demandas de Nuestra Mendoza.

Estamos más allá de las promesas, no nos mueven otros intereses, que el futuro de Nuestra Mendoza.

Es tiempo de cambios ciertos, no de Promesas. Es tiempo de apostar por la Internacionalización en serio de Nuestra Mendoza. Es tiempo de fijar estrategias y caminos acordes a nuestra posición, a nuestra producción y desarrollo

Hoy se hace imprescindible la formación de equipos, que propongan actos inteligentes, que nos permitan un futuro distinto.

Algunos dirigentes, ignoran con entusiasmo, prometen con facilidad y proponen cambios obsoletos.

Es tiempo de estrategias múltiples y las mismas deben ser intentadas. No es tiempo de desechar toda propuesta, es tiempo de sumar, no de prometer con liviandad.

Tenemos una certeza, no cuestionada, hay que internacionalizar a Mendoza, el modo y la manera, lo podemos discutir. Hay que llenar los actos cotidianos con un profundo contenido ético, rindiendo cuenta de cada promesa y de cada programa.

En el tema de internacionalizar a Mendoza, se debe conocer, que hay nuevas y modernas herramientas e instrumentos y fundamentalmente nuevas estratégicas que mejoran la competitividad, base de todo crecimiento económico.

En Mendoza, existen, han existido y con cada nueva gestión, vendrán nuevos cambios y propuestas.

Nosotros hacemos un llamado de atención a la promesa de estos tiempos. Sin duda hay que hacer cambios, pero no empezar todo de nuevo y tampoco transitar los mismos caminos, sabemos nos llevan al mismo destino.

Para competir hay que ser eficientes, y para ser eficientes hay que capacitarse correctamente y para ello debe la tecnología informática, el conocimiento de los mercados, dejar de ser patrimonio de las grandes empresas y pasar a ser patrimonio de todas las empresas. Esa es nuestra principal obligación.

Deberá constituirse una Red de Información que llegue a todas las empresas, desde la Provincia y desde cada Municipio, por diferentes medios, que otorgue un soporte ante los cambios del mundo actual, que eduque, capacite, asista, especialice, integre y fundamentalmente contenga a nuestros empresarios.

De lo contrario solo estamos ante más política.

 

Dr. Jorge Nelson Ripa – www.ripa.com.ar

Pensar, innovar, actuar y gestionar.

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donde estamos, quienes somos

En las últimas notas publicadas en algunos medios y desde siempre en nuestro blog,  tratamos de proponer y opinar en positivo.

Alejados de cualquier tiempo, escenario y espacio político, nuestro único interés es “Nuestra Mendoza” y con todo lo que ello significa.

En otros momentos, hemos hablado del necesario cambio de visión empresarial y hemos escrito sobre la necesidad de mirar al mundo y conformar en Mendoza, un portal de comercio electrónico; hablamos de innovar e integrarnos al mundo usando como instrumento los programas de Asociatividad Empresarial Internacional y propusimos y defendimos la necesaria reforma a la ley de Fideicomisos, para atraer inversores.

Sugerimos, adecuar nuestro actuar, porque los mercados siguen estando allí, pero los estamos perdiendo día a día y tampoco podemos hablar de consolidarlos. De allí, la necesaria integración entre la producción y la comercialización (producción local – modelo productivo y distribución y comercialización global de productos).

Siempre regresa y golpea en mí, una frase, impactante y contundente, “Aun, en el lugar más alejado del mundo, hay que actuar muy fuerte en lo local, pero nunca deberá  dejar  de pensarse en lo Global”.

Señalamos desde hace mucho, que con la globalización todo cambió: la estructura social, la fuerza de trabajo, las empresas, el modo y forma de interrelacionarnos. Ya no hay un mercado único, hay un mercado global. Ahora hay grados de conocimientos y no solo tecnológico, sino de los mercados. Hay una nueva sociedad empresarial, hay múltiples nuevos negocios, entre otros, el de los servicios multinacionales.

En las empresas avanzadas, se trabaja en equipo, con diferentes grados de especialización. Se trabaja profundamente en la Gestión Empresarial con innovación constante.

La gestión y la innovación, es la que marca a fuego, el futuro empresarial. Lo distinto es innovar constantemente para alcanzar parámetros que ya se utilizan en el mundo de los negocios  Esto es lo distinto, lo diferente y mientras más eficiente y eficaz sea, mayor oportunidad le brindará a las empresas a tener un futuro sólido y permanente en el tiempo.

La innovación es lo que mueve a que la gestión sea  eficiente y es el camino para asegurarnos a nosotros y a nuestros hijos, un actuar local pero pensar global.

Las empresas, para su crecimiento y futuro, necesitan información actualizada del mundo. Necesitan estar interactuando en tiempo real en el mercado global.

Y en nuestra sociedad, en Nuestra Mendoza, es igual. Y con mayor razón en el tema del Vino, en nuestra principal economía, la Vitivinícola y en general en toda la agroindustria de Mendoza.

En la Mendoza actual, la innovación es la herramienta, junto a un pensar, actuar y gestionar global, que se debe tener a mano para no sucumbir frente a la apertura de un nuevo escenario mundial.

De un pensar adecuadamente, de un actuar profesional y de gestionar bien, depende nuestro futuro.

La gestión, los cambios de modelo, trabajar por y para ello, no es solo tarea de unos o más políticos, de unos o más dirigentes empresariales o gremiales, es de toda la sociedad.

Todos debemos colaborar y trabajar para lograrlo, debemos luchar por ello: políticos, empresarios, periodistas, profesionales. Debemos integrarnos en uno solo, pidiendo los cambios que  nuestro tiempo demanda. Miremos el futuro, que es hoy.

Salir de los viejos modelos de producción y de gestión, debe ser nuestro principal objetivo, como sociedad. Abrirse a la Asociatividad Empresarial Internacional, que desde hace años pregonamos, desde nuestra opinión, es esencial. Y el tiempo para ello, es hoy.

Tendríamos que preguntarnos, porque otras sociedades esto lo demandan día a día y la nuestra no. Porque otras sociedades están ansiando estos cambios y nosotros no nos convocamos para discutirlos, ni los ponemos en valor o los llevamos a la práctica. Nuestra Mendoza, sigue negándose a ello. Y el nuevo gobierno Provincial sigue en por el mismo camino de administraciones anteriores.

Las empresas y hoy nuestra sociedad toda, necesitan para tomar todas y cada una de sus decisiones y para conservar su posición en cada uno de los mercados en los que actúan, entre otras: información adecuada, comercio electrónico de avanzada, programas de Asociatividad Empresarial, Fideicomisos de producción y comercialización y proyectos de atracción de inversiones.

No podemos adecuar el mundo, ni los mercados a nosotros, ni a nuestras necesidades. No podemos cambiar el escenario global a nuestro antojo.

De allí que necesitamos pensar, innovar, actuar y gestionar de forma diferente, para un futuro cierto.

Jorge Nelson Ripa

www.ripa.com.ar

Portal de Comercio Electrónico

clip_image002Desde hace años, señalamos una y otra vez lo mismo, Nuestra Mendoza, necesita un “Portal de Comercio Electrónico”, online, en tiempo real, interconectado entre los Municipios, Entes Mixtos, Cámaras Empresariales y todas las empresas y productores, con libre acceso y posibilidad, no solo de publicar ofertas y demandas, sino también catálogos virtuales.

Desde 1995 año, en que trajimos a Mendoza, un programa internacional, fundamentalmente de comercio electrónico, conformado por una Red Mundial de más de 125 ventanas virtuales  – Centros de Comercios – en más de 90 países, seguimos viendo como todos los portales crecen y vemos hoy como todas las empresas, demandan y “descubren” el negocio de las tiendas virtuales y ventas por Internet.

El mundo cambió, no ahora, hace ya tiempo. Por ello, necesitamos impulsar y/o apoyar un Portal de Comercio Electrónico en Mendoza, la parte privada, con el apoyo de la publica.

Hace tantos años, que ya nos cuesta recordar, escribimos sobre esta necesidad imperiosa y para reafirmarlo poníamos algunos números sobre la mesa. Claro hacía falta que llegaran noticias del exterior, para que todos despertaran y empezaran a ver qué está pasando y les aseguro, que no es más que lo que dijimos.

Entonces frente a esto que opina gente experta y otros cientos, de miles de artículos y notas publicadas sobre este tema; con cientos de portales electrónicos hoy existentes en el mundo; con muchas empresas emprendiendo este camino, que nos hace falta a los mendocinos, para ponerlo en marcha y no quedar excluidos del mundo.

Lo reiteramos, llegó el tiempo de cambios a Nuestra Mendoza. Las empresas de Mendoza, carecen de un espacio virtual, de cómo publicitarse al mundo desde sus propias oficinas y mostrar sus productos on line.

Tomemos un ejemplo el de China, actualmente, se señalan en unos 300 millones los consumidores Chinos de clase media, que hacen compras por correo electrónico, a través de portales electrónicos.

Los principales factores que han llevado a este crecimiento, tan espectacular del comercio electrónico, son, el crecimiento de la clase media, el aumento del uso de las nuevas tecnologías y el aumento del poder adquisitivo. A estos factores y a favor de nuestros productos, se puede sumar el interés de esta nueva clase “consumidora” por los productos ofrecidos por comercio electrónico.

Vamos a cerrar esta nota de opinión, señalando nuevamente, la importancia de conformar, lo más urgente posible un “Portal de Comercio Electrónico”.

Lo dijimos en 1995, hace mas de 20 años, está escrito y grabado: “El comercio virtual está entre nosotros y traemos un programa que muestra interactivamente y con imágenes digitalizadas, todo lo relacionado al comercio electrónico, a través de una gran red mundial, que ha llegado para instalarse donde el usuario lo requiera”. Dr. Jorge Nelson Ripa, Inauguración de Trade Point Mendoza. Aeropuerto El Plumerillo. 12/10/1995.

Ya en nuestra Mendoza, se han adelantado, varias empresas y han decidido invertir en comercio electrónico y con un gran esfuerzo económico privado, han comenzado individualmente a trabajar en venta on line o en tiendas virtuales.

Esto mismo hay que generalizarlo y compartir el esfuerzo económico privado. Cuantos costos se hubieran abaratado desde 1995 en que lo propusimos a Mendoza, con un programa seguro de datos el SEAL.

Actualmente, la mayoría de las empresas utilizan las redes sociales, la Web, o Facebook o Twitter y otros más, para informar a los clientes sobre sus productos o servicios. Esto facilita las relaciones comerciales, así como el soporte al cliente, ya que al estar disponible las 24 horas del día, las empresas pueden fidelizar a sus clientes mediante un diálogo asincrónico, qué sucede según la conveniencia de ambas partes.

Pero esto no alcanza, Tenemos que ir mas allá, al Portal de Comercio Electrónico, en donde, no solo podamos ofrecer productos de Mendoza (vinos, aceites, conservas, etc.) sino también  todo tipo de catálogos virtuales, esto es, folletería on line, desde y a todos lados, en el  trabajo, en el hogar y en cualquier otro lado a través de los dispositivos móviles, en cualquier momento.

Nuestro Portal de comercio electrónico, se inserta en reciprocidad en las ventanas virtuales y todo ello, en las llamadas, “Tiendas Virtuales”.

Nosotros, hoy, como lo hemos hecho en todos estos años, solo proponemos y pretendemos desarrollar en Mendoza, con el portal, un  “Marketspace”; en donde se pueden realizar compras y ofrecer productos en cualquier parte, con un alcance global.

El “Marketspace Mendoza”, incluiría potencialmente miles de millones de clientes y millones de negocios en todo el mundo. Esto es el “Global Market” de nuestro programa.

Lo señalamos, desde hace años, porque lo que proponíamos era simple, la creación de canales nuevos de marketing y ventas, un acceso interactivo a catálogos de productos, listas de precios y folletería virtual, venta directa e interactiva de productos a los clientes y un soporte técnico ininterrumpido, permitiendo que los clientes encuentren por sí mismos y fácilmente, respuestas a sus problemas mediante la obtención de los archivos y programas necesarios para resolverlos.

Digámoslo una vez más, no sigamos siendo socios de un pasado, que atrasa, empecemos a ser contemporáneos del futuro.

Jorge Nelson Ripa

www.ripa.com.ar

Inversores, Confianza y Fideicomisos

Un nuevo modelo productivo y de comercializaciondonde estamos, quienes somosdonde estamos, quienes somos

En varias oportunidades, el programa de “Asociatividad Empresarial Internacional”, lo propusimos instrumentar bajo la forma jurídica de Fideicomisos de Producción y de Comercialización. Esto es entre los inversores extranjeros y productores locales.

Últimamente, recibimos desde el exterior y también en lo local, algunos cuestionamientos y muchas preguntas, hacia la figura de los Fideicomisos. Nosotros los hemos alentado, siempre opinando, que son herramientas necesarias y más en estos momentos de incertidumbre económica global, pero de grandes capitales buscando destino y rentabilidad. Pero también resguardo de la inversión.

Pongamos un poco de claridad, porque con esta figura últimamente, se han multiplicado la oferta de negocios jurídicos muy variados.

Primero señalemos, que la misma palabra, ya significa, “fe y confianza”. Destaquemos también que es una figura jurídica que permite aislar bienes, flujos de fondos, negocios, derechos, acciones y otros activos, en un patrimonio independiente y separado con diferentes finalidades.

Esta figura nos es como otras, un “invento Argentino”, su correlato anglosajón es el trust y cuenta con antiguas raíces en el derecho romano. Es un instrumento de uso muy extendido en el mundo.

En Argentina está regulado en nuestro nuevo Código Civil y Comercial.

Lejos de hablar de su instrumentación, que lo harán abogadores, escribanos y contadores, a nosotros nos interesa hablar de la confianza que los mismos despiertan o no en un inversor y en su defensa diremos, que cuando el mismo está bien instrumentado, es absolutamente confiable. Más allá de que cualquiera pueda exigir la retribución por los daños y perjuicios que le causaren.

Y nos referimos a los inversores, quizás más a los extranjeros que a los locales, porque estos fideicomisos, les permite invertir su capital en un negocio que será manejado por un experto que actúa con la prudencia y diligencia del buen hombre de negocios, a quien se le permite, dentro de la ley, armar estructuras jurídicas que se ajustan de forma muy precisa al objetivo buscado.

De esto hablamos entre otras figuras en el asociativismo,” producción y comercialización”, por ejemplo.

En todo negocio jurídico y miente o engaña aquel, que no habla de riesgos, tampoco en el fideicomiso, se puede asegurar rendimientos, ni ganancias, ni  beneficios ilimitados, sin riesgo alguno, pero si en el fideicomiso, podemos asegurar, experiencia, diligencia y honestidad en el manejo del negocio.

Somos nosotros unos de los tantos o quizás los que, con más insistencia, hemos señalado a nuestros legisladores, a nuestras autoridades y empresarios, que si bien no hay demasiada jurisprudencia al respecto, porque no ha sido origen de mayores litigios, la laguna más marcada, es la falta de Autoridad de Aplicación y más de una vez, hemos señalado la importancia, que traería aparejado, en la reglamentación, señalizar este aspecto en los fideicomisos ordinarios.

No así, en los fideicomisos financieros, que específicamente, rige, la Comisión Nacional de Valores.

Ello le daría mayor confianza al inversor local y extranjero, tendría mayor eficacia el negocio, se registrarían las actuaciones y daría mayor efectividad a las empresas a la hora de conseguir financiamiento formal e informal.

Tenemos el instrumento jurídico, que da confianza y asegura experiencia y honestidad en su manejo. Tenemos la fiducia que nos permite aislar los bienes. Nos obliga a cuentas separadas y excluidos tanto de la garantía de los acreedores, como de fiduciarios y fiduciantes.

donde estamos, quienes somosEn definitiva, podemos atraer a los inversores locales y extranjeros. Solo debemos usarlos y promoverlos con responsabilidad y que nuestra dirigencia política y empresarial, lo valore como tal.

 

Dr. Jorge Nelson Ripa

 www.ripa.com.ar